La Plenitud Total de Su Perdón
Jesús no solo perdonó tus errores conocidos, sino cada pecado oculto o inconsciente. Al igual que en Levítico se cubrían las faltas no intencionadas, la cruz eliminó cualquier barrera entre tú y el Padre.
Perdón Más de lo que Imaginas
Amado, si alguien te preguntara hoy: "¿Crees que Dios te ha perdonado?", probablemente responderías con un "sí" seguro, especialmente al recordar esos errores que quedaron atrás en tu pasado. Quizás incluso te has aferrado a la preciosa verdad de que, gracias a la obra consumada de nuestro Señor Jesús, ¡tus pecados futuros también han sido borrados! Eso es poderoso, pero hoy quiero llevarte a lo más profundo del corazón del Padre.
Hay algo más... un misterio de Su gracia que muchos aún no han logrado captar del todo.
Jesús cubrió lo que tú ni siquiera notaste
Escucha esto: Jesús no solo perdonó aquello que recuerdas con arrepentimiento o las debilidades que sabes que enfrentarás mañana. ¡Él te perdonó todo! Incluso esos pecados que no sabías que eran pecados; esos pensamientos descuidados, palabras dichas sin pensar y acciones desconsideradas que pasaron desapercibidas para ti, pero no para la santidad de Dios.
En Levítico 5:17–18, vemos un destello hermoso de Su provisión. Bajo el antiguo pacto, Dios ya había dispuesto un sacrificio por los pecados no intencionados:
"Si una persona peca... aunque no lo sepa, es culpable... el sacerdote hará expiación por él por el error que cometió sin saberlo, y le será perdonado."
Si bajo la ley había tal cobertura, ¡cuánto más bajo la Gracia! Como dice Hebreos 9:14: “¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”
Una justicia que no depende de tu memoria
En la cruz, Jesús no omitió ni un solo detalle. Él no se limitó a lidiar con lo que tú puedes nombrar o recordar. Él absorbió en Su propio cuerpo cada fallo consciente e inconsciente. Como dice Colosenses 2:13: “Y a vosotros, estando muertos en pecados... os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.”
¡Nota que dice todos! Eso significa que:
Ningún defecto oculto te descalifica.
Ningún fallo olvidado te hace indigno.
Ningún error involuntario te separa de Su favor.
Acércate con confianza
Cuando empiezas a ver la magnitud de este perdón, tu corazón finalmente encuentra el reposo. Ya no tienes que caminar de puntillas ante la presencia de Dios, evaluando si eres "suficientemente bueno". La sangre de Jesús te ha hecho perfectamente aceptable.
Por eso, amado, puedes aplicar hoy Hebreos 4:16: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”
Te animo a que te tomes un momento ahora mismo para meditar en esta verdad. Deja que se asiente en tu espíritu. Al hacerlo, experimentarás una medida de paz que sobrepasa todo entendimiento, porque ya nada —absolutamente nada— se interpone entre tú y Aquel que te ama con un amor eterno.
Reserva un tiempo hoy para descansar en Su abrazo, sabiendo que eres el amado del Padre.
Si esta palabra ha bendecido tu corazón, escríbenos dándole clic a este link ESCRÍBENOS | MAAM Costa Rica queremos saber de ti.


La misión de la Asociación MAAM Costa Rica es edificar a los creyentes, profundizando su caminar con Cristo, para que disfruten de la Gracia que Dios nos ha dado.
Dirección
Avenida 9 y Avenida 7, Calle 4, Alajuela centro, Alajuela, Costa Rica
