Esperanza Financiera
Tu provisión, tu paz y tu futuro no dependen de las tormentas financieras de este mundo, sino de la gracia sobreabundante de Cristo.
Pastor Juan Carlos Pérez Corrales
Esperanza Financiera
“Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor”. — Jeremías 17:7
¿Cómo contemplas los días que se extienden ante ti? Es muy fácil permitir que nuestra perspectiva sea moldeada por los titulares económicos desalentadores que saturan los medios, o por los balances y preocupaciones financieras que intentan repetirse como un eco constante en la mente. Sin darte cuenta, lo que observas y escuchas puede empezar a dictar la forma en que percibes tu futuro y tu provisión. Con el tiempo, ese ambiente de escasez y negatividad del mundo puede hacer que te sientas con miedo, desanimado o agotado, intentando depender de tus propias fuerzas y esfuerzos humanos. Por eso es tan vital recibir una iluminación fresca sobre la verdadera esperanza. Cuando el mundo habla de prosperidad, estabilidad o seguridad, muchas veces se refiere a algo incierto, fluctuante como los mercados, un simple "quizás" en el mejor de los casos. Se escucha con frecuencia el anhelo de conseguir un mejor empleo, el deseo de que la economía familiar no empeore o la expectativa de que los recursos alcancen para sobrevivir el mes.
¡Pero el corazón del Señor es que camines con una certeza completamente diferente, fundamentada en los recursos celestiales infinitos que ya te pertenecen! En las Escrituras, la palabra para “esperanza” es elpis, que describe una expectativa firme, gozosa y segura de que el bien y el favor inmerecido se dirigen hacia ti. Esta esperanza es sólida e inquebrantable porque no depende de los índices financieros ni de las circunstancias visibles; está basada enteramente en la persona y en la obra terminada de nuestro Señor Jesús. Como nos recuerda la Escritura en Romanos 8:32: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”. Cuando tu fe se asienta en esta verdad absoluta, comprendes que la cruz es la garantía de tu suministro perfecto.
Al mantener tu mirada en Su amor inmutable y en el intercambio divino donde Él se hizo pobre para que tú fueses enriquecido con Su gracia sobreabundante, tu estabilidad no será fácilmente sacudida. Así como un ancla mantiene firme a un barco en medio de las mareas más turbulentas, tú puedes permanecer seguro, pleno y estable frente a cualquier pronóstico adverso, pues como dice Hebreos 6:19, tenemos esta esperanza como segura y firme ancla del alma. Te animo hoy a elevar tus ojos y depositar tu confianza absoluta en el Señor. Cuando escuches noticias que sugieran carencia o cuando veas desafíos que pretendan robarte la paz, detente un momento y entra en esa íntima comunión de la oración. Vuelve tu mirada a la cruz, recuerda cuánto te ama y con qué fidelidad cuida de cada detalle de tu vida. La Palabra promete en Filipenses 4:19 que “mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falte conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. Verás cómo la verdadera esperanza y el gozo brotan con fuerza en tu corazón al descansar en Su amor. Podrás avanzar hacia el mañana con una confianza audaz, sabiendo con total certidumbre que Su favor va delante de ti y que Él hará que todo obre para tu absoluto bien.


La misión de la Asociación MAAM Costa Rica es edificar a los creyentes, profundizando su caminar con Cristo, para que disfruten de la Gracia que Dios nos ha dado.
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