¡Es Gratis!
Vive desde tu identidad en Cristo y Su obra terminada, sustituye el esfuerzo propio humano por la capacidad de recibir gratuitamente las bendiciones del Señor.
Pastor Juan Carlos Pérez Corrales
¡Es Gratis!
“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas gratuitamente?” (Romanos 8:32)
¿Alguna vez se ha detenido a considerar por qué el acto de recibir nos resulta, en ocasiones, tan ajeno? Existe una tendencia natural en el corazón humano a valorar aquello que se obtiene mediante el sudor y el esfuerzo propio. Nos sentimos cómodos con el intercambio, con la meritocracia y con la idea de que cada bendición debe ser justificada por nuestras acciones. Sin embargo, este enfoque nos convierte en "hacedores humanos" en lugar de seres humanos que descansan en el favor de su Creador. Cuando la vida gira exclusivamente en torno al rendimiento personal, el camino se vuelve pesado, pues nuestra estabilidad emocional y espiritual termina dependiendo de nuestra propia capacidad de mantenernos en pie.
Esa nunca fue la intención del Padre celestial para Su familia. Su diseño original no es la independencia, sino una dependencia profunda y gozosa de Su bondad infinita. Hoy, la invitación del cielo es a acudir libremente, con la confianza de un niño que se acerca a un padre amoroso sabiendo que su provisión no está sujeta a su comportamiento, sino al carácter del dador. El Señor no solo desea concederle los grandes milagros de provisión o sanidad, sino que anhela ser su fuente de sabiduría para cada decisión cotidiana y su fortaleza para cada desafío. Juan nos dice que "de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia" (Juan 1:16), recordándonos que el suministro es inagotable.
Quizás una parte de su mente todavía susurra que esto suena demasiado bueno para ser verdad, cuestionando si no habrá una letra pequeña o un precio oculto por pagar. La iluminación que el Espíritu Santo trae a nuestro espíritu hoy es esta: no hay nada que pueda hacer para ganar las bendiciones del Señor, ni esfuerzo humano que le haga más calificado para recibirlas. La razón por la que usted puede recibirlo todo de forma gratuita es que el precio ya fue pagado en su totalidad. En la cruz del Calvario, nuestro Señor Jesús compró cada victoria, cada restauración y cada gramo de paz que usted necesita. Como bien dice la Escritura, "por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).
Vivir bajo la iluminación de la gracia significa operar desde una identidad de hijo aceptado, no trabajar para intentar alcanzar esa identidad. Cuando usted descansa en la obra terminada de Cristo, su vida deja de estar impulsada por la presión o el temor al fracaso y comienza a fluir desde un desbordamiento de amor. Esto no produce pasividad; por el contrario, produce una productividad sobrenatural. Al extraer constantemente de la gracia, la sabiduría y la fuerza del Padre, sus acciones se vuelven alegres y sostenibles. Se encontrará logrando mucho más de lo que sus fuerzas naturales permitirían, simplemente porque es la gracia del Señor operando a través de usted. Entre hoy en esa plenitud, sabiendo que el heredero de todas las cosas le ha hecho coheredero de Su gloria.


La misión de la Asociación MAAM Costa Rica es edificar a los creyentes, profundizando su caminar con Cristo, para que disfruten de la Gracia que Dios nos ha dado.
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