26 de octubre

El Cordero De Dios

white sheep sitting on grass
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El Cordero De Dios

“¡He aquí! ¡El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!” — Juan 1:29

Comenzar cada nuevo día con la certeza absoluta del amor inagotable del Padre transforma por completo nuestra perspectiva. Cuando llenamos nuestra mente con la persona de Jesús, cada temor, carga o asechanza pierde el control sobre nosotros, porque la obra consumada en la cruz ya aseguró nuestra completa libertad. Las Escrituras nos recuerdan en Romanos 8:31 que, si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Él no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, garantizándonos con Él todas las cosas.

En la antigüedad, bajo el antiguo pacto, el corazón de Dios ya anhelaba mostrarnos esta verdad mediante una sombra profética. Aquel que había fallado traía un cordero sin mancha ni arruga ante el sacerdote. Notemos que la mirada del sacerdote no se posaba sobre la imperfección del pecador, sino sobre la perfección de la ofrenda. Al colocar las manos sobre la cabeza de la oveja, se realizaba un divino intercambio: la culpa del transgresor era transferida al animal inocente, mientras que la perfección de este pasaba a cubrir al suplicante. Aquel hombre regresaba a casa con la conciencia limpia, bajo cielos abiertos de favor y bendición.

Esa hermosa práctica del pasado era solo el preludio de la gracia gloriosa que hoy disfrutamos en Cristo. El Padre celestial no te examina por tus faltas ni por tus debilidades; Él contempla a Jesús. En virtud de la perfección absoluta de nuestro Salvador, puedes caminar hoy con la plena seguridad de que tus deudas han sido saldadas de una vez y para siempre. Hebreos 10:14 nos confirma que con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. Ya no hay condenación para los que están en Él.

Aparta hoy la mirada de tus propias fuerzas y deja atrás la vana introspección. Fija tus ojos en Jesús, el Cordero perfecto, y contempla Su justicia como tu propia justicia, Su inocencia como tu cobertura inquebrantable y Su favor como tu realidad diaria. Al contemplarle a Él, somos transformados de gloria en gloria, experimentando la paz profunda de descansar enteramente en Su amor terminado.

Di esta oración:

Amado Señor, gracias porque Jesús es el Cordero perfecto que llevó todas mis faltas y me vistió con Su justicia eterna. Hoy elijo descansar en Tu gracia, caminar bajo cielos abiertos y recibir cada bendición que ya me pertenece en Cristo. Amén.

La misión de la Asociación MAAM Costa Rica es edificar a los creyentes, profundizando su caminar con Cristo, para que disfruten de la Gracia que Dios nos ha dado.

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