23 de octubre

Conozca Los Derechos De Su Pacto En Cristo

a statue of a group of people sitting on a bench
a statue of a group of people sitting on a bench

Conozca Los Derechos De Su Pacto En Cristo

“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.” — Oseas 4:6

Existe una diferencia abismal entre vivir intentando alcanzar la aceptación de Dios por esfuerzo humano y caminar en la plena conciencia de la gracia que ya nos ha sido otorgada. Un número incontable de creyentes sinceros y dedicados atraviesan luchas diarias, abatidos por la escasez, la enfermedad o la culpa, sencillamente porque desconocen la magnitud del nuevo pacto sellado por la sangre de Jesús. Al permanecer bajo la sombra de la exigencia y la ley, se privan de experimentar la libertad y la plenitud del favor inmerecido que nuestro Salvador compró en el Calvario.

Lejos de la mentalidad que insinúa que buscar las bendiciones divinas es algo incorrecto, la Palabra nos revela de manera transparente la devoción y el amor del Padre hacia sus hijos. El salmista lo expresó con sublime claridad al instar a su propia alma a no olvidar ninguno de los beneficios del Altísimo: aquel que perdona todas las iniquidades, sana las dolencias, rescata de la destrucción, corona de favores y tiernas misericordias, colma de bienes la existencia y renueva las fuerzas como las del águila. No hay reproche en el corazón de Dios cuando abrazamos sus bondades; por el contrario, al Padre le complace infinitamente ver a sus hijos disfrutando de la herencia que la obra terminada de Cristo les ha asegurado.

Cada bendición del nuevo pacto es un regalo completo e inalienable. El perdón perpetuo, la salud divina, la protección constante, el favor inmerecido y la renovación diaria no son recompensas que se adquieren por mérito personal, sino legados divinos que se reciben por fe. La obra completada en la cruz satisface cada necesidad del ser humano. Romanos 8:32 nos recuerda que el Padre, al no escatimar ni a su propio Hijo, sino entregarlo por todos nosotros, nos concederá también con Él todas las cosas. Del mismo modo, en 2 Pedro 1:3 se nos revela que su divino poder nos ha otorgado todo lo que pertenece a la vida y a la piedad, mediante la luz y el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.

Inevitablemente, la falta de iluminación espiritual sobre la verdad de esta herencia sumerge a muchos en una penuria innecesaria. Es semejante a la condición de quien posee un documento de incalculable valor guardado en casa sin comprender su contenido, viviendo durante décadas en la necesidad más absoluta a pesar de ser legalmente dueño de una inmensa riqueza. Esa es la triste realidad de quien ignora el testamento sellado con la muerte de Cristo. La solución a nuestras pruebas no reside en añadir más reglas ni preceptos humanos, sino en profundizar en la iluminación del amor perfecto de Jesús y en la suficiencia absoluta de su sacrificio.

Al contemplar la belleza de la gracia y la perfección del nuevo pacto, la duda y el temor pierden todo su dominio. Cuando el conocimiento de la verdad llena el corazón, la escasez cede su lugar a la abundancia divina y la condenación se desvanece ante la justicia que nos ha sido regalada. Hoy es el tiempo de levantarse, dejar atrás la ignorancia espiritual y reclamar con firmeza y gratitud cada derecho de pacto que el Señor ha establecido para nuestra vida, caminando en continua victoria, paz y favor inmerecido.

Di esta oración:

Padre celestial, te doy gracias por tu inagotable gracia y por la obra terminada de tu amado Hijo en la cruz. Hoy recibo con fe y gratitud toda la herencia de mi nuevo pacto: tu perdón, tu sanidad, tu protección y tu favor inmerecido. Reconozco que por la sangre de Jesús soy plenamente aceptado, justificado y victorioso. Amén.

La misión de la Asociación MAAM Costa Rica es edificar a los creyentes, profundizando su caminar con Cristo, para que disfruten de la Gracia que Dios nos ha dado.

Dirección

Avenida 9 y Avenida 7, Calle 4, Alajuela centro, Alajuela, Costa Rica

Contacto