11 Enero
El Poder Transformador de Su Perdón
El Poder Transformador de Su Perdón
“Por eso os digo que sus pecados, que son muchos, están perdonados, porque amaba mucho. Pero a quien poco se le perdona, lo mismo ama poco.” (Lucas 7:47)
La narrativa bíblica nos presenta una escena profundamente conmovedora: el encuentro de Jesús con una mujer descrita simplemente como "una pecadora". Aunque la tradición suele identificarla erradamente bajo el estigma de la prostitución, lo verdaderamente relevante no es su pasado, sino la acogida que recibió. Al acercarse al Maestro, no encontró rechazo, humillación ni una sentencia condenatoria. Cristo, en Su infinita compasión, comprendía perfectamente cómo el peso de la culpa había devorado su paz interior.
En un acto de vulnerabilidad absoluta, ella se aproximó a Sus pies y, sin mediar palabra, dejó que sus lágrimas fluyeran hasta bañarlos. Los secó con sus cabellos y los ungió con un perfume de nardo puro, una esencia tan costosa que representaba el salario de todo un año. Aquel gesto no fue un simple ritual, sino una adoración desbordante que brotaba de un alma que se sentía, por primera vez, verdaderamente vista y aceptada. Como bien señala la Escritura en 1 Juan 4:19: "Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero".
Jesús aprovechó este momento para revelar una verdad fundamental del Reino: aquellos que tienen la plena convicción de cuánto han sido perdonados son quienes terminan amando con mayor intensidad. El enfoque de la nueva alianza no reside en nuestro esfuerzo por amar a Dios de manera perfecta, sino en nuestra capacidad de recibir el amor incondicional que Él ya nos ha otorgado. Bajo esta perspectiva, el amor no nace del miedo al castigo ni de la rígida obligación religiosa, sino de una iluminación espiritual que transforma el corazón desde adentro.
Es una paradoja divina: quienes caminan bajo la gracia suelen manifestar la santidad más auténtica, pues sus acciones no son una moneda de cambio para obtener el favor de Dios, sino una respuesta natural a una relación íntima y personal con Jesús. Cuando el ser humano experimenta esa aceptación gratuita, surge un deseo genuino de vivir una vida que honre y glorifique Su nombre. La Biblia nos asegura esta libertad en Romanos 8:1: "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús".
Es fundamental comprender que todos hemos sido perdonados por una deuda incalculable; sin embargo, el conflicto surge cuando no logramos creerlo o asimilarlo. A menudo nos desgastamos intentando vencer fallos, adicciones o ataduras por nuestra propia cuenta, bajo la falsa premisa de que debemos estar "limpios" antes de presentarnos ante Su presencia. Nada más alejado de la realidad.
Si sientes que has fallado, no te escondas. Acércate a Jesús con la misma valentía y confianza que aquella mujer. No temas derramar tu corazón ante Él o llorar en Su presencia; no encontrarás un juez severo, sino un Salvador que te recordará el sacrificio de la cruz. Él te susurra hoy que el precio de tus errores ya fue pagado en el Calvario. Descansa en la seguridad de Su perdón y permite que esa iluminación guíe cada uno de tus pasos. Recuerda lo que dice Hebreos 4:16: "Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro".


La misión de la Asociación MAAM Costa Rica es edificar a los creyentes, profundizando su caminar con Cristo, para que disfruten de la Gracia que Dios nos ha dado.
Dirección
Avenida 9 y Avenida 7, Calle 4, Alajuela centro, Alajuela, Costa Rica
