01 diciembre

Cuando las Tormentas de la Vida se Descontrolan

DICIEMBRE

12/1/20252 min leer

a person sitting on a rock near the ocean
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Cuando las Tormentas de la Vida se Descontrolan

Dios es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda muy presente en las dificultades. (Salmo 46:1)

Las tormentas de la vida son experiencias que conoces bien. Te abruman con oleada tras oleada de golpes implacables que te derriban hasta que pierdes el sentido de la orientación. La energía se agota y te sientes débil, abandonado y completamente solo. Quizá ahora mismo te encuentras atrapado en medio de una de ellas.

Recuerda lo que sucedió cuando los discípulos de Jesús estaban en el mar, atrapados en una tempestad turbulenta y sacudidos violentamente por las olas. En su hora más oscura, ¿quién acudió a ellos? Fue Jesús mismo (Mat. 14:22–33). Y Él llegó con autoridad y estilo, caminando sobre aquellas aguas embravecidas. El amoroso Salvador acudió a ellos en el punto exacto de su necesidad para realizar el rescate.

Esto te revela una verdad poderosa: Él está por encima de las tormentas. Él camina por encima, es decir, es más grande que toda adversidad y oposición que puedas estar enfrentando ahora mismo, ¡y viene a ti para rescatarte!

Con las olas imponentes bajo Sus pies, Sus primeras palabras a Sus discípulos fueron: "No tengáis miedo. Tengan valor. ¡Estoy aquí!" (Mat. 14:27 NLT). ¡Qué consuelo debieron haber traído esas palabras a los discípulos, que estaban exhaustos y temblando de miedo por sus vidas!

Amigo mío, cuando las tormentas de la vida rugen a tu alrededor, no te guíes por lo que ves y oyes, ni por tus sentimientos y emociones negativas. Vive según la verdad inmutable de la Palabra de Dios, que te anima a: "¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te pongas nervioso... Porque el Señor tu Dios irá personalmente por delante de ti. Ni te fallará ni te abandonará" (Deut. 31:6 NLT).

Nuestro Dios es un Dios personal y amoroso que está contigo en tu barco justo en medio de la tormenta aullante. Él sabe exactamente cómo llevarte a la victoria cada vez. ¡Él no puede fallarte!